|
Pronunciamiento
del Colegio de Trabajadores Sociales de Costa Rica
Desde mediados de los años
40 del siglo pasado hasta finales de los años 70 la sociedad costarricense
ha disfrutado de positivos y crecientes condiciones en su calida de vida,
ello debido a políticas sociales y económicas que pusieron
su énfasis en el desarrollo del ser humano. A partir de la década
de los 80 esta tendencia en el desarrollo social es cuestionada por el
auge de la filosofía económica neoliberal, poniendo
no solamente en entredicho al Estado de Bienestar sino también desarrollando
políticas económicas y sociales excluyentes. Esta situación
ha derivado en una nueva Costa Rica en la cual los indicadores sociales
tienden a mostrar regresiones, tal es el caso del aumento en la cantidad
niños/as que trabajan –los cuales son excluidos del sistema educativo
y son víctimas de situaciones de violencia en sus hogares y comunidades,
el aumento de la violencia hacia las mujeres, hacia los/as adulto mayores,
el aumento en la inseguridad ciudadana o, las limitaciones en la calidad
de los servicios de salud y educación, entre otros.
Desde esta perspectiva,
las/os participantes del taller “El Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica
y Estados Unidos de América y sus implicaciones en materia de Políticas
Sociales y empleo profesional”, todas/os trabajadoras/es sociales provenientes
de diferentes instituciones públicas encargadas de la ejecución
de políticas sociales, llegan al siguiente pronunciamiento:
Considerandos:
-
El Tratado de Libre Comercio
entre Centroamérica y Estados Unidos de América (en adelante
TLC) implica un cambio profundo al modelo solidario y equitativo
que ha caracterizado al Estado costarricense durante los últimos
50 años. La acumulación de riqueza, el lucro y la explotación
prevalecen sobre el enfoque de derechos.
-
Si bien la negociación
del TLC ha tenido una amplia cobertura en los medios de comunicación
social, esta no contó con la activa participación de los
sectores populares, participación necesaria en una sociedad democrática
como la costarricense.
-
La posibilidad de que operadores
privados brinden servicios en materia de telecomunicaciones y seguros,
particularmente en las actividades más rentables de estas áreas,
supone debilitar al Instituto Costarricense de Electricidad y al Instituto
Nacional de Seguros, y especialmente, limitar el acceso universal que las
y los costarricenses tenemos a los servicios que brindan estas instituciones.
-
En el sector salud el acceso
a medicamentos se ve comprometido por los intereses comerciales de las
compañías farmacéuticas transnacionales, limitando
no solo la capacidad personal y familiar para adquirirlos, sino también
comprometiendo la estabilidad financiera de la Caja Costarricense del Seguro
Social, situación que en el mediano plazo se traduciría en
la incapacidad de esta institución para dar respuesta a los derechos
de las y los costarricenses en materia de salud. Esta situación
atenta contra el sistema universal de salud que hemos conquistado en las
últimas décadas.
-
La aprobación del TLC
afectaría las condiciones de vida de los sectores económicos
vinculados con la producción agrícola, particularmente los/as
campesinos/as y productores/as que poseen menos acceso a tecnología
para producir.
-
En materia de propiedad intelectual
se compromete la soberanía alimentaría dado que el país
no solo queda sujeto a importar alimentos que tienen un menor costo de
producción en otros países, sino que se ve obligado a pagar
patentes por semillas y otros insumos básicos para producir, esta
situación es particularmente preocupante cuando Estados Unidos de
América destina miles de millones de dólares anuales en subsidios
para sus productores.
-
Las modalidades propuestas de
contratación laboral, incluso las profesionales, se ven amenazadas,
lo que lleva a flexibilizarlas, desmejorando no solo la estabilidad laboral,
sino también las posibilidades de movilidad social.
-
Las formas de solución
de conflictos propuestos en el Tratado amenazan y comprometen no solo la
soberanía costarricense, sino que también anteponen las relaciones
económicas, el lucro y la competencia a valores como la solidaridad,
la universalidad y la inclusión social que son el pilar de la paz
social de nuestro país.
Acuerda
-
Solicitarle a la Junta Directiva
del Colegio de Trabajadores Sociales de Costa Rica asumir este pronunciamiento
como propio a fin de socializarlo en los medios de comunicación
de masas, en los medios electrónicos del Colegio de Trabajadores
Sociales, entre las/os agremiadas/os y con otros colegios profesionales,
e instar a las diferentes sectores de la sociedad costarricense a reflexionar
sobre esta temática y pronunciarse al respecto.
-
Solicitarle al Señor
Presidente de la República no enviar a la Asamblea Legislativa el
Tratado de Libre Comercio entre Centro América y Estados Unidos
de América, dado los inconvenientes que supone para la calidad de
vida de las y los costarricenses.
-
Hacer de conocimiento de las
y los señores/as diputados los alcances de este pronunciamiento
y las implicaciones negativas que tiene el TLC para la sociedad costarricense.
-
Facilitar condiciones e información
para que las y los trabajadoras/es sociales costarricenses tengan un mayor
conocimiento sobre los alcances del TLC en la calidad de vida de las y
los costarricenses, particularmente la forma como impactará los
derechos sociales de la población.
|